10 años después Venezuela reactiva su vinculación a la CIER a través de Funindes-USB

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Ser miembro de la CIER permitirá al país tener acceso a investigaciones de frontera y cooperación internacional en materia energética

Han pasado 10 años desde que Venezuela dejó de estar activa en la Comisión de Integración Energética Regional -CIER-. Hoy, el país retorna a esta importante comisión, gracias a la afiliación de Funindes-USB, que permitirá tener acceso directo al conocimiento generado por todos los países miembros, al tiempo de participar en los comités técnicos, a través de los expertos venezolanos en el área.

La CIER es una organización sin fines de lucro que reúne a empresas y organismos del sector energético y entidades vinculadas de sus 10 países miembros, actualmente suma 240 afiliados y cada país tiene presencia con un comité nacional, mientras que un comité regional representa a Centroamérica y el Caribe.

La creación de la CIER en 1964, con sede en Uruguay, marcó un hito relevante en el proceso de integración eléctrica de la región, junto con las investigaciones que otorgaban importancia estratégica a estas interconexiones, lo que hizo que pronto los países entendieran que los intercambios en materia de energía eléctrica entre mercados de distintos países ofrecían grandes ventajas.

Para el ingeniero Carlos Pérez Mibelli, miembro activo de la Comisión de Energía de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat –ACADING– se trata de una excelente noticia tanto para Venezuela como para la CIER, por cuanto los beneficios serán bidireccionales, “el país podrá estar en conocimiento de las investigaciones y avances regionales sobre interconexión e integración eléctrica internacional, mientras que los investigadores de la Universidad Simón Bolívar, especialistas en diferentes áreas del sector, conformarán el comité nacional y participarán en los diferentes grupos de trabajo.

Las ventajas de la integración energética regional son múltiples, permite optimizar el costo de producción y la seguridad del abastecimiento, colocar los excedentes de energía en las redes comunes y aprovechar la capacidad instalada de los países involucrados, dando como resultado la importación de electricidad más barata en situaciones de escasez y la exportación en momentos de mayor producción, proporcionando seguridad en el suministro y reduciendo el riesgo de no poder atender la demanda cuando el consumo es elevado.

Entre los objetivos más importantes de la CIER están el de promover y favorecer la integración del sector energético en la región, apoyar a sus miembros en la búsqueda de la eficiencia empresarial y la seguridad en el suministro regional, calidad de servicio, eficiencia energética, regulación y desarrollo sostenible, y promover la participación de los diferentes actores del sector energético en el análisis y discusión de temas clave para la industria.

Los grupos de trabajo de esta comisión atienden toda la cadena de valor de la industria eléctrica, explica Pérez Mibelli, “desde la generación de energía hidroeléctrica o térmica, pasando por los avances tecnológicos en transmisión, calidad en la distribución, comercialización y asuntos corporativos. Estamos hablando de una serie de actividades que requiere mucha organización y que está relacionada con conocer cuáles son las mejores prácticas de esta cadena, incluyendo el tema de la sostenibilidad y uno de gran actualidad como la transición energética, relacionado con un cambio estructural a largo plazo”.

Adicionalmente, la CIER ha organizado el Hub del Conocimiento, un núcleo de referencia conformado por 5.000 publicaciones técnicas, al quecualquier afiliado tiene libre acceso para estar al día en avances tecnológicos y en las mejores prácticas en toda la cadena de valor. Este Hub constituye una gran oportunidad para la Universidad Simón Bolívar y Venezuela, por cuanto las nuevas generaciones podrán acceder a conocimiento técnico y gerencial de primer nivel, en la diferentes áreas del servicio eléctrico.

Las interconexiones de Venezuela

En Latinoamérica existen importantes líneas de transmisión que se comunican entre los diferentes países, sin embargo, las más consolidadas se encuentran en el cono sur, entre Brasil y Argentina, y Brasil y Paraguay.

Venezuela tiene dos interconexiones internacionales de mediana envergadura, dice el experto. “La primera es la línea entre las subestaciones Cuatricentenario y Cuestecita, que conecta con Colombia, con una longitud de 150 km y capacidad de generar 200 megavatios, operando a 230 kilovoltios; la segunda, que conecta con Brasil, está ubicada entre Santa Elena de Uairén y Boa Vista, tiene 200 km de longitud, con capacidad de generar 200 megavatios, operando a 230 kilovoltios. Pero, ninguna de las dos está operativa en estos momentos, por falta de consenso político para ser utlizadas ”.

La reactivación de estas interconexiones sería de gran ventaja para el país. “En el pasado, cuando se presentaron problemas en la zona occidental, particularmente en el estado Zulia, se importaba energía de Colombia, y al revés, en la época en que Colombia tuvo un problema de generación hidroeléctrica, debido a las sequías, Venezuela le exportó energía, beneficiándose así ambos países.

Pero los problemas del sistema eléctrico venezolano van más allá de la falta de interconectividad internacional. Pérez Mibelli enumera algunas de sus múltiples dificultades, que pasan por el suministro de combustibles, sobre todo el gas natural para la generación térmica, “existen plantas térmicas que no están activas, hay problemas en la capacidad de transmisión entre las diferentes regiones del país, las líneas de transmisión desde Guayana hacia el centro del país tienen limitaciones operativas y también hay problemas de distribución, de índole gerencial y de comercialización.

Aun así, el experto se muestra optimista por cuanto es justamente conociendo cuáles son las mejores prácticas de las diferentes etapas de la cadena de valor, que Venezuela podría de una manera rápida mejorar el subsistema eléctrico, “claro que se requerirá hacer inversiones, porque no todo puede resolverse desde el punto de vista del talento humano, es necesario invertir en generación, en nuevas líneas de transmisión y en el sistema administrativo”.

En lo que respecta a las actividades de vinculación con la CIER, ya se está conformado un grupo de trabajo con asesores expertos de la Universidad Simón Bolívar, liderado por el profesor e investigador Juan Bermúdez, coordinador de la Unidad de Gestión “Redes Eléctricas Inteligentes” (UGREI), adscrita a Funindes-USB, que hará seguimiento a las distintas actividades que se desarrollan dentro de la comisión”.

Adicionalmente, la Universidad Simón Bolívar cuenta con laboratorios de alto nivel como el de Conversión de Energía Mecánica, y el de Alta Tensión capaz de alcanzar los 2,4 millones de voltios en impulso, 920 kilovoltios en corriente alterna y 400 kilovoltios en corriente directa. “Ambos centros de investigación también constituyen una oportunidad para las nuevas generaciones de estudiantes e investigadores de hacer ensayos y pruebas y estar al día con las buenas prácticas en la materia. Es una gran ventaja que ofrece la estructura de la universidad, inclusive para estudiantes que vengan de otros países”.

Por último, Pérez Mibelli mencionó el caso de las interconexiones europeas. “Europa es una red absolutamente mallada con fuerte interconexiones entre países, de la que se han beneficiado con mejor servicio y menores costos. En Latinoamérica todavía nos queda un buen trecho por recorrer, de manera que eso sería una de las cosas importantes que a futuro tendríamos que seguir promoviendo desde la CIER con el resto de los países del Sur, Centroamérica y el Caribe.